Educación Superior y Geopolítica

Reseña

Educación Superior y Geopolítica

 

Dira Plancarte Flores[1]

 

 

Los días 16 y 17 de mayo de 2016 en el Departamento de Investigaciones Educativas del Cinvestav, tuvo lugar el Seminario Internacional Educación Superior y Geopolítica,  en el que participaron los investigadores Philip Altbach, Hans de Wit, Brendan Cantwell, Riyad Shahjad y Alma Maldonado.

La conferencia inaugural del 16 de mayo corrió a cargo del Dr. Philip Altbach y fue titulada “Una revisión sobre la educación superior comparada: futuras veredas”. El profesor emérito del Centro para la Educación Internacional del Boston College (Estados Unidos) abrió el seminario internacional al hablar sobre la situación actual de la educación superior global. Explicó que ésta sufrió cambios drásticos a causa de dos factores (a veces contradictorios): la masificación de la oferta de educación superior y la emergencia de la economía global del conocimiento.

La economía del conocimiento global implica que el conocimiento se transfiere de las universidades a las economías. Para el Dr. Altbach, el gran reto de México radica en la necesidad de desarrollar universidades de investigación para ser competente en la economía global. Con respecto a la masificación, comentó, a medida que la clase media y la economía de los países tienden a consolidarse, la demanda de educación superior y el incremento de matrículas son imposibles de detener. Su desarrollo cuestiona  la calidad y pertinencia de las opciones frente a las fuerzas del mercado e invita a mirar de manera crítica la demanda de diplomas en lugar de formación profesional.

En el marco de esta transformación, el investigador destacó y comentó seis tendencias globales:

  • Diversidad en la oferta de Educación Superior. Las necesidades de los estudiantes son diversas así como son diversos sus perfiles: por consiguiente, incentivan la creación de un abanico complejo de opciones de formación.
  • Crecimiento de un sector mercantil de educación superior. Las IES privadas permiten a un porcentaje elevado de estudiantes acceder a la educación superior. No obstante, genera contradicciones en el sistema debido a que asegurar la conclusión de los estudios es una ardua labor que no todas las instituciones asumen.
  • Desarrollo de la Educación Superior Privada. La oferta del sector aumenta pero su calidad no está asegurada, razón por la cual la inequidad entre instituciones crece.
  • Economía del conocimiento. La posición geopolítica de México lo enfrenta constantemente al rol de Estados Unidos en el mundo y delega a la educación superior un papel clave para que el país opere en la economía del conocimiento global. Siendo las universidades el lugar donde se interpretan los conocimientos, los investigadores son fundamentales para generar cambios.
  • Movilidad científica. Para competir en la economía global del conocimiento, hay que desarrollar las áreas de ciencia y tecnología; en este juego, los países deben atraer a expertos a sus centros y desplegar mecanismos para trabajar de manera global.
  • Rol del inglés. Como idioma imperante en la geopolítica del poder en el mundo, debe ser considerado como un aparato de educación superior global.

Para concluir, el Dr. Altbach mencionó que un gran número de universidades en el mundo aspira a ser universidades de clase mundial. Pero, destacó, esto sólo pueden lograrlo las universidades que aseguren:

  1. Concentración de talento: Una universidad de clase mundial debe combinar enseñanza e investigación y tanto en su planta estudiantil como académica, tener personas bien educadas y con buenas certificaciones.
  2. Recursos abundantes: Las universidades de investigación no son baratas pero deben ser una prioridad y obtener recursos estables y abundantes. Igualmente, los investigadores requieren de pagos justos y apropiados que les permitan enfocarse en su trabajo.
  3. Gobernanza favorable: Los arreglos institucionales deben asegurar que las personas puedan realizar su mejor trabajo académico y al mismo tiempo, involucrar al profesorado sin dominarlo. En México, remarcó, la burocracia en un gran impedimento para crear trabajo innovador.

A la ponencia del Dr. Altbach siguió una ronda de preguntas centradas en el acceso abierto al conocimiento científico, la calidad y pertinencia de la formación profesional, y los títulos y las competencias. El Dr. Altbach respondió que el acceso abierto al conocimiento científico es un tema complejo al existir aparatos diseñados para asegurar la calidad de lo que será considerado conocimiento público y lo que no “¿Cómo saber qué es útil y qué no?” preguntó. De igual forma, el poder de difusión de los conocimientos científicos, al estar centrado en las revistas, ha sido secuestrado por las mismas, opinó. Indicó que no cree que la calidad de la Educación Superior haya mejorado sino más bien disminuido. Ello, debido a que hay problemas en los sistemas inferiores del sistema educativo: así, las universidades deben ofrecer educación remedial para asegurar que sus egresados no tengan un título inútil en el mercado laboral. Cerró la ronda al exponer que el mercado laboral demanda títulos, no competencias.

A continuación, el Dr. Hans de Wit, director del Centro para la Educación Superior Internacional del Boston College  presentó la conferencia “Border Crossing: Immigration issues and challenges for higher education around the world”. Señaló que en el campo educativo las políticas y las prácticas implementadas para atender a los refugiados sirios en la Unión Europea están enfocadas en los niños y adolescentes. Sin embargo, indicó, la población de refugiados sirios representa quizás, en comparación con otros grupos de refugiados que llegaron a la zona en años pasados, el grupo con un mayor número de universitarios elegibles o en formación.

Advirtió que a lo largo de los años, las instituciones de educación superior se han posicionado como estructuras idóneas para recibir estudiantes internacionales; históricamente, han promovido y realizado acciones de integración destinadas a poblaciones de refugiados a la educación superior, pero solo en pequeños números. La actual crisis europea de refugiados, indicó, demanda cambios de escala con la finalidad de que los números de estudiantes atendidos aumenten.

Señaló que de los 12 millones de sirios en situación de migración forzada, entre 100 y 200 mil jóvenes, estudiantes, docentes y académicos, con formación universitaria, están instalándose en Líbano, Jordania y Turquía y se encuentran impedidos para acceder a IES europeas. Solamente el 1{035cf0615fab444c9acfab323182309fb8113ccd508c21e552aa52a79aa847c5} ha podido matricularse en universidades turcas. Esto significa que existe una enorme brecha en oportunidades educativas para los jóvenes refugiados y que ésta aumentará debido a los flujos de los egresados de educación secundaria y de los profesionales con necesidad de insertarse en instituciones de educación superior.

De acuerdo con el Dr. de Wit, la integración de miles de refugiados a la educación superior demanda  enfrentar problemas relacionados con el lenguaje, y sobre todo,  la acreditación y la integración de los sujetos a las comunidades universitarias receptoras. Las universidades, comentó,  han adoptado políticas y prácticas propias de sus naciones que, lamentablemente, en muchos casos están impregnadas de posturas anti-migrantes e islamofóbicas.

A lo anterior, el Dr. de Wit denunció que lo anterior demuestra una contradicción entre el argumento que rechaza a los refugiados de las universidades y la historia de las universidades en los países desarrollados de Europa. Éstas absorben desde hace más de veinte años un gran porcentaje de la movilidad internacional de estudiantes y académicos; ochos millones de sujetos realizan movilidades en la zona y una parte importante se instala allí.  En contraste, a medida que incrementa el número de refugiados, aproximadamente el 90{035cf0615fab444c9acfab323182309fb8113ccd508c21e552aa52a79aa847c5} se dirige a países en vías de desarrollo que ofrecen pocas o nulas posibilidades de acceder a una opción de educación superior. A pesar de la evidente capacidad de absorción de las IES europeas, a ellas no les interesa captar a los refugiados que demandan acceso debido a que tendrían que invertir en su atención, demandó.

A pesar de que en la situación actual es complicado asegurar que los refugiados cuenten en todos los casos con las certificaciones necesarias y definir parámetros para compatibilizar créditos, esta crisis requiere que las universidades y los gobiernos europeos inviertan recursos en ellos. Destinar dinero a la educación de los refugiados sería una mejor inversión que tratar contrarrestar  infructuosamente una migración imposible de detener.

La burocracia que impregna la política europea con respecto a la crisis puede impedir que los refugiados retomen sus estudios  mientras esperan su reubicación en los campamentos. Su verdadera necesidad, dijo, es un apoyo directo y concreto de organizaciones internacionales, incluidas las Naciones Unidas y el Banco Mundial, para crear becas y programas que les permitan continuar con su formación universitaria; requiere flexibilizar los procedimientos y reglamentos habituales que permiten el ingreso de estudiantes a las universidades en momentos de crisis extrema.

Para finalizar, el Dr. de Wit apunto que la recepción de refugiados significa que las universidades europeas hagan un esfuerzo real y necesario para internacionalizarse. Integrarlos legitimaría los discursos que pretenden formar ciudadanos globales. Los gobiernos deben considerar que las inversiones específicas en educación crean significativas oportunidades inmediatas pero también duraderas para los refugiados de re-asentamiento en otros lugares o incluso, eventualmente, volver a casa para reconstruir su país. Afirmó que si los tomadores de decisiones diseñan soluciones que atiendan la emergencia al mismo tiempo que aseguren resultados en el futuro, el regreso de muchos sirios a su país podría ser posible.

Hecha esta salvedad, el Dr. de Wit concluyó que el desarrollo y la apertura de la educación superior en regiones con grandes flujos migratorios requieren de esfuerzos políticos, económicos y culturales que permitan brindar oportunidades para que los inmigrantes forzados encuentres espacios en las universidades. Agregó que ya existe un esfuerzo realizado en ese sentido por el DAAD, EP-Nuffic, British Council y Campus France, llamado HOPES[2].

Ante las preguntas suscitadas por su presentación, el Dr. de Wit comentó que de Estados Unidos, se puede rescatar algunas prácticas para integrar a comunidades inmigrantes, distintas a la tendencia europea en ubicar a los refugiados en campamentos. Para el Dr. de Wit, frente a los conflictos migratorios, los gobiernos de Europa y Estados Unidos deben considerar invertir a largo plazo para que los países subdesarrollados tengan economías estables y respeten los derechos humanos; necesitan implementar medidas que ayuden a erradicar la pobreza y favorecer las oportunidades de acceso a la educación superior. Un ejemplo de este tipo de medidas es el proyecto HOPES.

Mencionó que HOPES busca ofrecer a los sirios refugiados en campos de Líbano, Jordania y Turquía, asesoría académica, cursos de idiomas, becas académicas completas y cursos cortos de educación superior, con la finalidad de apoyar a los refugiados a construir sus trayectorias con base en sus necesidades actuales. Añadió que el proyecto pretende ser replicado en Egipto e Irak, y buscará retener en Turquía al mayor número de refugiados para que no lleguen a Grecia, cuya situación nacional es complicada. Frente a un creciente ambiente nacionalista y xenófobo, finalizó, el propósito  de HOPES es difundir el mensaje de que es necesario hacer algo y recordar a los individuos que la realidad demanda acciones de unión y no de discriminación.

Conclusión

El Seminario Internacional contó con otra conferencia durante el 16 de mayo y tres más el 17 de mayo. Consideré sólo dos presentaciones en mi reseña debido a que, al destacar que ante los problemas y situaciones que afectan  las sociedades nacionales (tanto en América Latina como en Europa) las Instituciones de Educación Superior (IES) son elementos clave, éstas me permitieron ilustrar un elemento clave del seminario: insistir en la función social de las universidades.

Rescatar la función social de las IES frente a las demandas políticas y económicas de la globalización o de cara a la crisis de  los refugiados en Europa, implica por una parte, para la comunidad académica mundial, aprovechar sus posiciones, en el norte y el sur, para demandar y proponer a los gobiernos alternativas de calidad y pertinencia;  por la otra, para los gobiernos y autoridades universitarias, implica reconocer que solo a partir del peso que den a las IES y la atención que les brindan tanto política como económicamente, podrán alcancen los objetivos que como naciones se proponen.


[1]  Ayudante de Investigación SNI de la Dra. Sylvie Didou Aupetit, en el DIE-Cinvestav. Equipo de Apoyo de la RIMAC.

[2]“Higher and Further Education Opportunities and Perspectives for Syrians”. Más información en: http://bruessel.daad.de/veranstaltungen/2016/en/42302-creating-perspectives-through-education/ http://www.campusfrance.org/en/news/launch-hopes-european-project


Texto disponible en PDF: educacionsuperiorygeopolitica

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