Catálogo de recursos humanos, capacidades institucionales y temas sobre internacionalización de la educación superior y movilidades académicas y científicas en México

Versión ejecutiva

Sylvie Didou Aupetit[1]

Febrero 2016

Reflexiones generales

El estudio sistemático  de quienes publican qué sobre internacionalización de la educación superior y la ciencia en las principales revistas del área de ciencias de la educación en México  fue llevado a cabo por la Red sobre Internacionalización y Movilidades Académicas y Científicas (RIMAC) para cumplir con la prescripción correspondiente del Reglamento de Redes Temáticas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). En cuanto a distribución de capacidades, mostró que los especialistas desarrollaron líneas de investigación específicas y están adscritos a unas cuantas instituciones de la capital y entidades federativas.

 Para elaborar el diagnóstico formulado a continuación, utilizamos las siguientes metodologías:

  1. Revisión de estados del arte sobre el tópico.
  2. Asistencia o participación a eventos sobre los temas de internacionalización  e indagación educativa en México (principalmente el congreso del Consejo Mexicano de Investigación Educativa -COMIE, Chihuahua, noviembre 2015).
  3. Consulta a las revisiones bibliográficas efectuadas con motivos de sus artículos y capítulos por los miembros de la RIMAC.
  4. Análisis de las publicaciones en cinco revistas del área de ciencias de la educación
  5. Repaso a las fichas bibliográficas y reseñas de tesis, artículos y libros publicadas en la página Web de la RIMAC[2], en el apartado Recomendaciones de lectura.
  6. Análisis de las entrevistas hechas a gestores y tomadores de decisión, disponibles en la página Web.

Esos pasos sirvieron para clasificar la producción académica por temas, identificar a los investigadores que produjeron y publicaron en México en los pasados 10 años y conocer en qué establecimientos laboraban, Si bien esa caracterización de los recursos humanos, proyectos y líneas requiriera ser completada por una sobre quiénes producen desde fuera del país, los avances obtenidos permitieron detectar características organizativas y los tópicos atendidos construidos como  los principales objetos de investigación. El mapeo aquí presentado no tiene pretensión de exhaustividad. Lo ilustramos con ejemplos significativos para entender los arreglos organizacionales (por institución y dispositivos) del área disciplinaria, conocer las temáticas consolidadas de indagación y  e identificar los actores agrupados en torno a ellas, desde distintas posiciones institucionales (investigadores, expertos, gestores).

En una primera parte, mencionamos las instituciones en donde están asentados individuos y/o grupos que produjeron sobre internacionalización de la educación superior. Consideramos como grupo a los colectivos estructurados en torno a dos o más investigadores pero que, además, forman equipos o redes: con ese propósito, agrupan en torno suyo a  estudiantes de posgrado, trabajan con académicos de otras instituciones y organizan eventos o publicaciones colectivas, proyectando así su línea de investigación.  Por otra parte, enlistamos instituciones cuyos estudiantes defendieron tesis de posgrado sobre internacionalizaron, para ir apreciando los recursos para el relevo generacional y la ampliación de la masa crítica: formar una nueva generación de especialistas en el tema es urgente, habida cuenta de la edad de los líderes del campo y del tamaño reducido del círculo de los especialistas.

Luego, presentamos los principales tópicos atendidos en las cinco principales revistas nacionales del área durante la pasada década (2006-2015)[3] y ponencias discutidas en eventos académicos.

En un siguiente rubro, constatamos que, con respecto de la internacionalización, si bien la producción científica es netamente dominante, está completada por documentos elaborados por los gestores de la internacionalización y los expertos contratados por tomadores de decisión para evaluar programas a su cargo. Esa información circula en revistas específicas, sea locales, sea tipo gacetas profesionales o durante eventos y documentos corporativos. No analizamos sus contenidos pero enlistamos los principales organismos y sectores activos en la generación de  esos productos que, a su vez, son fuentes útiles para la investigación.

Finalmente, efectuamos un repaso a la producción 2015 de la RIMAC; propusimos  un balance de los tópicos atendidos en su primer año de actividades y sus aportes. Concluimos con recomendaciones para transformar el catalogo en un inventario de recursos que permita dar razón de los distintos sectores interesados y de su contribución a un campo emergente de conocimiento.

Investigadores e instituciones, redes y programas enfocados a la internacionalización de la educación superior

Consultamos la lista de revistas editadas en México, indizadas o insertas en el padrón de revistas de calidad del CONACYT en el campo de la investigación educativa y seleccionamos como las cinco más representativas para nuestro propósito la Revista de la Educación Superior-RESU, Perfiles educativos, la Revista Ibero-americana de Educación Superior-RIES, la Revista Mexicana de Investigación Educativa-RMIE y la  Revista Electrónica de Investigación Educativa-REDIE. Gracias a sus buscadores, elaboramos una lista de investigadores/establecimientos que sostuvieron la producción de conocimientos sobre internacionalización de la ciencia en los pasados 10 años.

Los contenidos del anexo 1 muestran, por una parte,  que investigadores altamente especializados constituyeron el tema en su principal  o recurrente línea de indagación: abordaron sus diversas facetas o bien se especializaron en algunas de sus aristas de manera cíclica. Por la otra, especialistas de otras disciplinas interconectaron un marco de interés amplio con cuestiones particulares que remitían a la internacionalización de la educación superior: los demógrafos, sociólogos o economistas interesados en la migración estudiaron la circulación internacional de los profesionistas y recursos humanos altamente calificados  y su peso en los flujos de migración (Lozano y Gandini, 2011);  los especialistas en relaciones internacionales o en estudios de área se interesaron a programas de cooperación bi-o multilateral en los que México se involucró d (Uscanga, 2011, sobre los intercambios universitarios entre Japón y México, en los años 20 del siglo XX); los historiadores reconstituyeron los intercambios de saberes y la construcción de instituciones o centros que contribuyeron a internacionalizar áreas de estudio o el campo científico (Toledo Beltrán, 1997 sobre la constitución de los centros de estudios asiáticos y africanos en México).

Por institución, los investigadores con una producción sostenida (más de tres publicaciones) o episódica se ubican, en el Distrito Federal, principalmente en establecimientos públicos: están empleados en distintos institutos de la  Universidad Nacional Autónoma de México -UNAM en México (Centro de Investigaciones sobre América del Norte- CISAN, Instituto de Investigaciones Sociales, Instituto de  Investigaciones sobre la Universidad y la Educación Superior-IiSUE, Instituto de Investigaciones Económicas), en la Unidad Ajusco de la Universidad Pedagógica Nacional – UPN, en campus de la Universidad Autónoma Metropolitana- UAM -Azcapotzalco y en menos medida Cuajimalpa y en el Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del CINVESTAV. En los estados, se encuentran principalmente en las Universidades de Guadalajara (UdeG), Sonora (UNISON) y Colima (UCOL), en la  Veracruzana (UV) y en las Universidades Autónomas de Zacatecas y Baja California. Los núcleos o por lo menos los binomios produjeron en co-autorías (por ejemplo, sobre las movilidades académicas salientes y entrantes en Sonora); participaron en redes de pares (discusión especializada) y en la formación de estudiantes (transmisión trans-generacional). Otros investigadores, en contraste, escribieron en forma individual, ligada con sus intereses propios y, a veces, sin especializarse a mediano plazo en esta línea o en un tópico preciso. Por una tendencia generalizada de los autores en transformar su establecimiento/región en su campo de investigación, se dispone de estudios de caso sobre la internacionalización en la UNAM, la UNISON, la UdeG y la UAM.

Otro criterio para identificar instituciones que  impulsaron investigaciones sobre la internacionalización de la educación superior y la ciencia  fue la producción de tesis de posgrado referidas al tema. Ese apartado es sin embargo incompleto. Son, en efecto, pocas las instituciones de educación superior que, en México, han constituido repositorios digitales, con glosarios de identificación. La iniciativa del CONACYT de organizar un repositorio central de las tesis de posgrado no se ha concretado todavía[4]. El repositorio REMERI que agrupa a 97 repositorios institucionales (27 de ellos universitarios)[5] no es de fácil utilización porque agrupa repositorios organizados en forma distinta (por ejemplo, no siempre distinguen las tesis de otras publicaciones académicas). Pese a la extensión de su directorio, en su estado actual, la REMERI no permite organizar una búsqueda según parámetros comunes. Para este catálogo, hemos consultado los correspondientes a la UNAM, la UPN, la UAM, la UCOL, la Universidad de las Américas en Puebla (UDLAP), la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), El Colegio de México (COLMEX), la Facultad Latino-americana de Ciencias Sociales (FLACSO) y la UNISON. Es preciso advertir que sus repositorios tienen perfiles, contenidos y mecanismos de acceso dispares, conjuntando tesis de licenciatura y posgrado o excluyendo algunos niveles. Esa heterogeneidad dificulta indagar sobre el conocimiento disciplinar producido, sobre todo dado que algunos establecimientos no brindan un acceso libre a los materiales y con fórmulas adecuadas de selección, vía palabras claves: en ocasiones, sólo suministran a consulta la ficha bibliográfica siendo reservado el acceso al texto completo a los usuarios de las bibliotecas que los albergan  (Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey – ITESM). En otras,  las tesis son parte del conjunto de los materiales sobre internacionalización adquiridas por las bibliotecas, siendo difícil separarlas del resto. Pese a esos problemas, los datos obtenidos arrojan que:

  1. No existe una vinculación específica entre los posgrados en educación y el fortalecimiento de una producción investigativa sobre la línea de internacionalización de la educación superior. La disciplina ciencias de la educación está más bien centrada, en México, en cuestiones pedagógicas y didácticas mientras que los principales enfoques sobre internacionalización son los de política pública y relaciones internacionales. Por lo tanto, el número de tesis al respecto es mínimo en relación al total de la producción institucional, aún en instituciones con posgrados en educación. En la BUAP, por ejemplo, son 13 de un total de 455  registradas en educación: 8 de ellas versan sobre enseñanza de lenguas extranjeras y el resto sobre internacionalización, acreditación, globalización y movilidad.
  2. En consecuencia, una proporción significativa de las tesis sobre políticas de internacionalización y migración de profesionistas ha sido defendida por egresados de posgrados en sociología, en relaciones internacionales o en demografía (en El COLMEX, la FLACSO o el Instituto Mora). La UDLAP es otro caso representativo de esa situación: las tesis sobre la internacionalización, la movilidad y la interacción entre educación superior y globalización han sido esencialmente producidas fuera del área  de investigación educativa; fueron más bien escritas por estudiantes de la de relaciones internacionales, en particular por los del programa sobre América del Norte.
  3. Dos espacios institucionales de producción de tesis sobre la internacionalización, mediante los posgrados en educación, han sido el DIE-Cinvestav y la UPN. Aún en esos casos, su número es limitado, aunque se haya incrementado, en el último lustro.
  4. En términos cuantitativos, por el efecto de masa, la UNAM concentra el mayor número de tesis de licenciatura y posgrado sobre internacionalización (unas 50). Conciernen la movilidad y el exilio intelectual, los científicos extranjeros, la enseñanza del inglés, la fuga de cerebros y la globalización entre 2000 y 2015. Provienen por origen institucional de distintos institutos, facultades y centros.
  5. Temáticamente, las tesis están esencialmente referidas a los fenómenos de internacionalización en las instituciones en donde están producidas. Un número relativamente elevado está dedicado a la enseñanza de lenguas extranjeras, principalmente del inglés. Esa situación se constata en la UNAM pero también en la UV.

Pese a esas limitaciones,  si uno analiza los repositorios regionales de tesis en educación producidas en Hispano-américa, México es uno de los países más dinámicos de la región al respecto (Morales Martin et al, 2015). Considerando los rasgos antes descritos, aparece indispensable normalizar los contenidos de los repositorios y los sistemas de búsqueda, incrementar su cobertura por instituciones y definir glosarios de términos que permitan detectar rápidamente las tesis  de interés, concentrando los documentos en un solo espacio virtual que les dé visibilidad y proyección.

Los datos recabados indican una gran dispersión de los investigadores y de su producción científica; en ese contexto, no es sorprendente la tendencia a reagruparse en programas, redes y seminarios para aunar recursos, en espacios de encuentro temático o en proyectos de investigación. El Seminario permanente sobre migración calificada, coordinado por la Dra. Ana María Aragonés, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM convocó ya siete eventos sobre migración, a los que acudieron participantes, nacionales e internacionales; algunos analizaron la movilidad de recursos humanos altamente calificados; dieron cuenta de las políticas de visas para profesionistas que laboraban en Estados Unidos, de los empleos profesionales conseguidos por mexicanos afuera y evaluaron programas específicos de movilidad, principalmente los operados por el CONACYT (Aragonés, Coord., 2010).

Como otra prueba de la necesidad de articular capacidades dispersas, programas o proyectos de investigación, multi-institucionales, fueron lanzados para documentar asuntos particulares o desarrollar perspectivas teóricas. El programa interdisciplinario de prácticas educativas (PIPE) del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) inscribió en sus líneas de indagación la reinserción en el sistema de educación superior de los migrantes en situación de retorno[6]. La Red ROMAC diseñó un formato de encuestas para mexicanos formados en el extranjero[7]. En la UNAM, el Seminario interinstitucional permanente de Educación comparada procuró sensibilizar a sus participantes a la necesidad de analizar los asuntos estudiados, cotejándolos con lo que ocurría en otros países[8].

Intereses temáticos entre los investigadores mexicanos sobre internacionalización

Un reciente estado del arte sobre la internacionalización del sistema científico y de la educación superior en México, durante la primera década del 2000 (Didou et alt. 2013) señaló que un abordaje  dominante entre la comunidad académica mexicana de especialistas fue la evaluación de los programas y políticas públicas.  Esa perspectiva interpeló tanto a sociológicos como a  demógrafos, economistas y pedagogos. El radio de publicación de los productos académicos es entonces amplio: abarca no sólo las revistas de investigación educativa, sino las de los otros campos disciplinarios, independientemente de la afiliación disciplinaria de los autores (Papeles de población). El estado del arte remarcó  asimismo la relevancia de los libros y de los capítulos en obras colectivas para el  avance de las fronteras cognitivas y el posicionamiento del objeto en el campo  disciplinario. Señalemos sin pretensión de exhaustividad  los siguientes sobre la circulación de  conocimientos (Didou y Renaud, 2014; Kleiche y Villavicencio, 2014; Didou y Gerard, 2009), los intercambios y la movilidad de los científicos  (Remedi y Ramírez, 2016) o la circulación internacional de competencias (Castaños, 2004.).

Finalmente, el repaso llamó la atención sobre la necesidad de trabajar las dimensiones históricas e institucionales de las prácticas de internacionalización en México, con el fin de matizar conclusiones apresuradas sobre la naturaleza reciente e innovadora de los programas de internacionalización y de los procesos de transferencia e intercambio de saberes así como de entender sus arraigos locales y en las tradiciones de las disciplinas.

El anexo 1 recoge exclusivamente los productos de investigación de autores radicados en instituciones mexicanas de educación superior y que han publicado artículos  sobre internacionalización de la educación superior en revistas seleccionadas,  durante los últimos 10 años. El propósito fue identificar autores y temáticas emergentes o constantes.

Como consta en el anexo 1, el corpus analizado a continuación está compuesto por 32 artículos, escritos por 47 personas. Solo un muy pequeño número de autores tuvo tres o más publicaciones en el periodo, en esas revistas nacionales de calidad[9]. Pero, en general, la incidencia de la internacionalización, como objeto de publicaciones académicas, se acrecienta  en el periodo: es a partir de 2011 cuando convoca a un número mayor de investigadores.

Durante esos diez años, los estudiosos se interesaron a la  internacionalización como un objeto de acción pública (en América del Norte, Aboites, 2007) y una respuesta político-económica a la globalización (Muñoz, 2011). También la abordaron como un resultado de programas de cooperación e intercambio (en relación a la proyección de México en América Central, Marmolejo y Dettmer, 2007), una decisión estratégica de desarrollo institucional para mejorar la formación y competencias de los estudiantes (en la UAM, Fresan, 2009) o bien un proceso que inducía transformaciones y aprendizaje institucionales (en la UABC, Moctezuma et al., 2011). Atendieron frecuentemente  la movilidad, en sus diversas aristas: psicólogos y antropólogos exploraron la estudiantil saliente, bajo el ángulo de sus costos emocionales (Rehaag, 2008). Sociólogos la vieron como un objeto de políticas públicas y programas de becas (Didou, 2008 y 2006) o como un proceso decisional en torno al que convergían factores individuales, institucionales u organizacionales (Sieglin y Zuñiga, 2011).

La  movilidad académica ha sido analizada esencialmente en relación a  la fuga de cerebros y  a la migración inversa: a escala nacional, y en relación a esta última,  Didou y Gerard (2011) establecieron las características demográficas y disciplinarias así como los recorridos profesionales de los investigadores nacidos en el extranjero y radicados en instituciones mexicanas de educación superior, con base en un análisis de la base de datos 2009 del SNI. Didou y Durand (2013) presentaron los resultados de entrevistas  aplicadas a esa misma población: hicieron énfasis en sus condiciones de adscripción laboral y en su inserción en comunidades de pares y en circuitos internacionales de especialistas. A escala institucional, Durand y Rodríguez (2015) analizaron su situación y recorridos profesionales en la UNISON; Izquierdo (2010), en la UNAM, se interesó a la utilización del programa de Cátedras Patrimoniales del CONACYT por esta institución para atraer a científicos extranjeros. Gérard y Maldonado (2010) reconstruyeron  los polos y cadenas de saberes que explican las elecciones de formación, en el posgrado, de los científicos mexicanos formados en el extranjero, según tradiciones de movilidad trans-generacional que involucran a los equipos científicos o sus líderes y una asignación desigual de los capitales institucionales de prestigio. Finalmente, López Leiva se interesó a la visibilidad internacional de los productos académicos generados en México, adhiriéndose a una línea de investigación bibliográfica  que fue consolidándose rápidamente en el país (López Leiva, 2011).

La movilidad profesional, que involucra a egresados universitarios, está por su parte remitida al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) firmado en 1993 por los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México (Rodríguez Gómez, 2013). Los investigadores se han interesado particularmente a las condiciones de migración de los recursos humanos altamente calificados, principalmente a Estados-Unidos (Morones, 2010); han estudiado las repercusiones de esa ingente circulación  de diplomados universitarios en la organización de las profesiones, en el aseguramiento de calidad en profesiones de responsabilidad social, en la fuga de cerebros y en las normas de reconocimiento de los créditos y títulos (Rodríguez Gómez, 2009).

Un tercer tema, presente en el periodo, es de la enseñanza de lenguas extranjeras en México (principalmente del inglés), como un proceso didáctico específico (Ramírez, 2011; Gilbon, 2008). Señalemos también un artículo sobre la enseñanza del español en Estados Unidos por profesionistas mexicanos (Mora y Roux, 2010).

Finalmente, cabe advertir que varios investigadores mexicanos mostraronun interés por las dinámicas de internacionalización en otros países (Dettmer, 2008), sea como buenas prácticas, sea, en el caso de la Unión Europea, como una alternativa a la globalización que se producía en paralelo en Estados Unidos (De Garay, 2012)

Por periodo y ciclos de moda, en los pasados 10 años, nuevos tópicos incrementaron su presencia. Uno surgió con fuerza en los pasados años, principalmente por las publicaciones de varios  investigadores (Flores et al, 2015; Ordorika, 2015; López Leyva, 2012; Martínez Rizzo, 2011; Ordorika y Rodríguez Gómez, 2010): es el de los rankings mundiales, como un instrumento de clasificación cuyas repercusiones en la organización de los sistemas de educación superior y ciencias están siendo cada vez más profundas en México. Otro tema cuya visibilidad se ha incrementado, aun cuando sigue siendo  insuficientemente conocido, es el de las complejas interacciones entre  internacionalización e interculturalidad.  Ha sido abordado esencialmente   en relación a la población indígena y a los programas e instituciones de base étnica: los autores hicieron énfasis en el peso de los organismos internacionales en la difusión y adopción del concepto de interculturalidad y en la implementación de programas de ingreso, retención y movilidad internacional destinados a los estudiantes indígenas (Navarrete, 2011) y, en forma más general, en la constitución de una oferta diversificada en programas e instituciones para ese sector, como encarnación de una condición de diversidad cultural y vulnerabilidad económica, en México y América Latina (Didou, 2013).

En contraste, otros temas tuvieron cierta relevancia en los 90 pero su presencia se ha difuminado en la pasada década o bien fueron consolidados en otros países de América Latina sin terminar de cuajar en México.  Un ejemplo es el de la internacionalización de curriculum, un proceso multi-nivel que no se agota en la enseñanza de idiomas extranjeros sino que abarca facetas como la impartición de cursos y materias en inglés, la oferta de programas conjuntos, asociados o en co-graduación, la invitación de profesores extranjeros a fines de enseñanza y estancias de movilidad recíproca (Didou 2014). Otro es la acreditación, en tanto mecanismo que manifiesta públicamente, con base en criterios y procedimientos confiables de supervisión, la calidad de las instituciones en un mercado internacional de movilidad científica y estudiantil y en tanto un servicio de evaluación, prestado a usuarios, sobre una base comercial por agencias especializadas, nacionales, regionales e internacionales. En ese misma perspectiva, fueron pocos los estudios sobre exámenes internacionales, aplicados para jerarquizar los sistemas de educación nacionales con base en los resultados obtenidos por los alumnos (sobre PISA, Bartolucci y Bartolucci, 2013).

Finalmente, ciertas cuestiones, introducidas en las revistas académicas hace ya algunos años (como las que se estructuran con motivo de las redes en la educación a distancia- Amador, 2011) apenas están suscitando ahora un interés creciente. Debido a su todavía escaso grado de institucionalización,  el área está todavía afectada por efectos de moda y coyuntura, mismos que, junto con la escasez de especialistas, explica la latencia de ciertas temáticas.

Por otra parte, el panorama de la investigación  que acabamos de proponer no da cuenta de todos los artículos publicados en el periodo y el país sobre internacionalización: en efecto, una parte significativa de esa producción circula en otras revistas  nacionales o bien internacionales, principalmente de algunos países de América Latina (Argentina y Brasil), España, Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia. Segundo, al centrarse en los ensayos y artículos de investigación, no cubre todo el conocimiento que transmiten esas cinco revistas, por ejemplo mediante reseñas de libros importantes sobre los procesos de internacionalización en México (Arce, 2014; Perrota, 2014; Villegas, 2014;  Márquez, 2008), publicados en el país o en otras partes (Grediaga, 2006) así como sobre internacionalización en general o en otros contextos nacionales (Sánchez Delgado, 2014; Alcántara, 2010).

Conforme con la hipótesis de que la internacionalización es un tema que está despertando un mayor interés, consideramos importante completar el análisis de los artículos publicados por uno de los work in progress. Para ello, el  XIII congreso nacional de investigación educativa organizado por el COMIE, entre el 16 y el 20 de noviembre 2016, sirvió para saber quiénes están interesados, hoy día, en la internacionalización en el país y cuáles son sus focos de análisis. Las reseñas de las ponencias presentadas indican que un número creciente de investigadores está trabajando sobre la internacionalización de la educación superior y la ciencia en general (Beltrán, 2016), la movilidad (Plancarte, 2016) y las redes (Fragua, 2016). Las tres autoras coinciden en señalar lo siguiente:

Aunque la temática no tuvo una relevancia fuerte en el marco del COMIE, fue objeto de cinco simposia que la tocaron central- o lateralmente (sobre un total de 51)[10], un libro (sobre un total de 148)[11] y  25 ponencias (sobre un total de 1200)[12]. Esas cifras, aunque bajas, revelan un número creciente de aportaciones si comparamos lo que ocurrió en esa ocasión y en ediciones anteriores del  mismo congreso. El Anexo 3 permite percatarse que varios estudiantes e investigadores en instituciones de los estados que no se habían caracterizado por  producir sobre esa línea de investigación manifestaron en 2015 su interés en  tópicos ya constituidos, refiriéndolos a las dinámicas de sus instituciones (Universidad autónoma de Yucatán-UADY, Universidad Autónoma de Nuevo León- UANL sobre las condiciones de inserción profesional y los aportes disciplinarios de los científicos, por ejemplo) o bien apenas emergentes. Sus exposiciones mostraron que existía una variedad creciente de abordajes y una multiplicidad de estudios de campo en curso de realización. Es de prever por ende, en los próximos años, una ampliación y diferenciación de los conocimientos sobre las instituciones mexicanas de educación superior que fueron escenarios de procesos de internacionalización, deliberados o no.

  1. Esos conocimientos emergentes conciernen principalmente las redes y sus componentes nacionales e internacionales, la incorporación de científicos extranjeros al mercado académico y sus contribuciones a la constitución o consolidación de líneas disciplinarias, los circuitos y soportes de transferencia de saberes y la movilidad internacional de los post-doctorantes y académicos jóvenes.
  2. Es por lo tanto probable que la comunidad de expertos se renueve y se amplié próximamente, incorporando a jóvenes investigadores e interpelando a investigadores consolidados en distintas instituciones. Es de conjeturar que esos estudios interesen cada vez más  a especialistas en ciencias de la educación.
  3. Por ende, la producción científica respecto a internacionalización de la educación superior y la ciencia se incrementará y sus enfoques y tópicos se diversificarán, en los próximos años.
  4. Lo anterior conduce a detectar como un pendiente la definición y operación de dispositivos que permitan articular capacidades y conocimientos de los investigadores interesados; ellos, en muchas ocasiones, trabajan en forma aislada y con pocos recursos. Con ese propósito, sería importante constituir equipos de trabajo o subredes temáticas, que funcionen a escala nacional o regional. Esas agrupaciones permitirían aunar medios, compartir conocimientos y perspectivas y construir las prácticas institucionales y asociativas en experiencias significativas en el ámbito regional.

Saberes expertos y pragmáticos : fuentes alternas de producción de conocimientos sobre la internacionalización

Parte de los conocimientos disponibles sobre la internacionalización fue generada por expertos, en respuesta a contratos,  o bien fue de índole pragmática (centrada en la experiencia profesional de sus autores en las instituciones donde laboran). En ese apartado, no analizaremos sus contenidos pero, con base en algunas ilustraciones, mencionaremos los principales organismos e instituciones que están generando ambas clases de productos.

Los peritajes contratados mediante convocatorias o amparados por convenios han vertido sobre programas gubernamentales. Algunos de esos reportes, encargados a académicos reconocidos, nacionales o extranjeros, representan una fuente de análisis muy importante y multi-citada. Dos ejemplos son las evaluaciones del programa de becas del CONACYT, realizados por Lucas Luchilo (Luchilo, 2011) y el balance de situación de la población mexicana con títulos universitarios, coordinado por Raúl Delgado Wise, ambos por encargos del CONACYT (Delgado Wise, 2016).  Otra experiencia, apoyada en su primera versión por la Secretaria de Educación Pública (SEP) y luego por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) es la de las encuestas PATLANI, sobre movilidad académica entrante en México (PATLANI, 2014).

La literatura pragmática, por su parte, constituye una literatura gris o bien está publicada en revistas nacionales o regionales de difusión sobre cuestiones temáticas específicas más que estrictamente científicas. Un ejemplo es el de la Revista de la Asociación Mexicana para la Educación Internacional (AMPEI), Educación Global: esta recoge artículos cortos, producidos por los titulares de las oficinas de internacionalización para exponer sus resultados.

En ese mismo rubro clasificatorio, es posible ubicar tanto las autoevaluaciones de los procesos de internacionalización como  las guías para medir sus efectos y “acreditar” su calidad, propuestas por redes y asociaciones. Ambos tipos de documentos responden a las preocupaciones de los organismos productores por realizar balances de logros y limitaciones de sus políticas (para ANUIES, Villers, 2015) o bien por contar con elementos y criterios que les permitan encauzar procesos dispersos y heterogéneos (Amador Fierros, 2011, sobre indicadores de internacionalización para las universidades asociadas al Consorcio de Universidades Mexicanas- CUMEX).

Los aportes de la red RIMAC

En síntesis, las producciones científicas sobre la internacionalización de la educación superior y la ciencia son dispersas y diversas en sus soportes de publicación. La comunidad académica interesada está en proceso de  expansión pero, hasta ahora, ha tenido una productividad restringida, aunque creciente, en las principales revistas del  campo educativo nacional. La identificación de las tesis de posgrado (y, todavía más, de las de licenciatura) es complicada. Los conocimientos producidos son desequilibrados en cuanto a temáticas y a procesos reales de internacionalización: un ejemplo es el de los programas conjuntos cuyo número se ha incrementado sin que se cuente en México con un número suficiente de investigaciones para analizar sus dinámicas de fortalecimiento y sus límites. Los especialistas tampoco  han dado cuenta, con suficiente insistencia y continuidad, de cuestiones importantes como las de la comercialización de los servicios educativos o la movilidad científica inversa.

En consecuencia, el área está apenas en proceso de consolidación. Esa  situación plantea problemas específicos, de tipo organizacional y cognitivo: entre esos últimos, destaca una sistematización mayor de la producción académica concerniente a la internacionalización en México, independientemente del lugar de publicación, de los idiomas en que estén escritos los productos, de las disciplinas en que se inscriben las revistas y de los soportes editoriales (artículos y tesis pero también libros y capítulos). Identificar los más relevantes es un trabajo colectivo de largo aliento pero indispensable, sobre todo habida cuenta de las características del área.

En ese contexto y para contribuir a generar informaciones al respecto, a finales de febrero 2016, la RIMAC había subido a su página Web[13] unos 120 materiales sobre la internacionalización. A lo largo de 2015, su equipo operativo, compuesto por estudiantes en proceso de formación, estuvo haciendo fichas y reseñas de libros, principalmente enfocadas al país y América Latina. Igualmente, anunció las publicaciones académicas de sus integrantes sobre distintos temas (Didou, 2015, Álvarez, 2015 sobre proveedores transnacionales de educación superior en México, Brasil y Chile). Incluyó en el sitio Web ciertas ponencias (a texto completo o en formato Power Point), discutidas en eventos nacionales o internacionales por sus miembros. Señaló  la edición de números temáticos  de revistas extranjeras sobre los tópicos de la Red referidos a América Latina y otras regiones (Gérard y Wagner, 2015) y elaboró compte–rendus de seminarios, libros y documentos de interés (tesis recientemente defendidas) sobre la internacionalización.

El conocimiento sobre los procesos concretos  de internacionalización en las universidades queda frecuentemente encapsulado, debido a que sus gestores los ejecutan pero no los difunden bajo el formato académico exigido por la doxa científica. Para remediar esa situación, la RIMAC levantó  entrevistas a responsables de programas de cooperación: esas permitieron conocer cuáles habían sido las dinámicas de cooperación internacional en las instituciones mexicanas de educación superior o en instancias que financian programas de intercambio (dependencias gubernamentales, agencias, redes y asociaciones).

Con esas actividades, la RIMAC avanzó en la elaboración de un directorio de actores claves, tanto en la comunidad de investigadores en ciencias de la educación como entre los gestores y los tomadores de decisión. Más importante todavía,  ayudó a puntualizar cuáles eran los asuntos en discusión, sea como objetos de preocupación académica, sea como inquietudes de los actores involucrados. Detectó, entre los temas que embonaban ambas dimensiones, los de la Alianza del Pacifico (Ramírez Bonilla, 2014; Morales Martin, 2015), de la movilidad y del intercambio académico entre México y los países asiáticos (Ramírez Bonilla, 2015 y 2016) Suecia (Oviedo, 2015) y  la Unión Europea (Didou, 2015) así como  las modalidades sur-sur o triangulares de cooperación internacional (Didou y Ramírez, 2016).

A mediano plazo, la ambición es que la RIMAC se transforme en un dispositivo vigía que permita actuar en varios ámbitos. Uno es el informativo e implica dar a conocer prácticas y oportunidades de internacionalización. Uno segundo es el científico: bajo un formato similar de catálogo u otro,  actualizará permanentemente el estado del arte, en colaboración con los coordinadores de los sub-programas. En otro, más orientado a la evaluación,  acompañará  programas y políticas de internacionalización. En uno más, propiciará, mediante la publicación de documentos estratégicos y la organización de  eventos, una apropiación social de los recursos y saberes en la materia. Finalmente, esperamos que la RIMAC funcione como un espacio de formación para estudiantes de posgrado y  jóvenes investigadores, mediante estancias académicas y de capacitación para gestores.

En ese sentido, consideramos que si bien ese catálogo es un avance para lograr una identificación de instituciones, investigadores y temáticas, es solo una primera etapa para en la elaboración de un inventario de capacidades y recursos.

Referencias bibliográficas[14]

Amador Fierros, G. (Coord.) (2011). Manual de indicadores de internacionalización en la Educación Superior. Marco conceptual y diagnóstico de internacionalización de la educación superior. México, CUMEX.

Aragonés, A.M. (Coord.) (2012). Migración Internacional: Algunos desafíos. México: UNAM/IIEC.

Castaños Lomnitz H. (Coord.) (2005). La migración de talentos en México. México : UNAM/IIEC-Porrúa.

Didou, S. (2015). “Fourniture transnationale de services d’enseignement supérieur en Amérique Latine. Une première approche de ce phénomène” en Revue Tiers Monde, 3 (223), pp. 111-126. Disponible en https://www.cairn.info/resume.php?ID_ARTICLE=RTM_223_0111

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[1] Investigadora del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), México y coordinadora de la Red sobre Internacionalización y Movilidades Académicas y Científicas – RIMAC)

[2] https://www.rimac.mx

[3] La RIES, una iniciativa conjunta de Universia y la UNAM, inició sus publicaciones en 2010.

[4] http://www.conacyt.mx/siicyt/images/Lineamientos-Repositorio-Nacional.pdf

[5] http://www.remeri.org.mx/reporsitorios/index.html

[6] http://pipe.cid.edu/investigacion

[7] http://www.redtalentos.gob.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=195:red-de-observatorios-sobre-la-movilidad-academica-y-cientifica-de-mexicanos-romac&catid=66:noticias

[8] http://www.filos.unam.mx/educomparada/

[9] Sin embargo, varios autores citados publicaron más artículos sobre el tema pero lo hicieron o en otras revistas o en otros medios (libros y capítulos).

[10] En la primera categoría, Influencia de las migraciones científicas internacionales en la configuración y fortalecimiento del sistema de investigación científica (coordinado por Rosalba Ramírez), PATLANI (coordinado por Alma Maldonado) .Porqué los mexicanos de distintas generaciones decidieron irse a estudiar en el extranjero (Rocío Grediaga); en la segunda,  Educación, migración y exilio (coordinado por Isabel Izquierdo),  Análisis de redes en la investigación educativa (Norma Georgina Gutiérrez Serrano).

[11] El libro Internacionalización y Educación Superior editado por Zaira Navarrete Cazales y Marco Aurelio Navarro Leal, fue presentado por Armando Alcántara del Instituto de Investigaciones Sobre la Universidad y la Educación de la UNAM.

[12] http://www.itmexicali.edu.mx/informacion/CNIE2015.pdf

[13] https://www.rimac.mx. Si no es integrante de la RIMAC y está interesado en publicar en la página Web, como espacio abierto, puede  enviar propuestas a la Lic.  María Cecilia Oviedo Mendiola, responsable ejecutiva de la RIMAC  (moviedo@cinvestav.mx), con copia a Dira Plancarte, responsable de la página (diplanflo@gmail.com).

[14] Las referencias a los demás autores mencionados en el texto están en los anexos 1, 2, 3, y 4.


Texto disponible en PDF: catalogoderecursos-didou

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