Segundo Taller Internacional de Estudios Sobre Corea

Ana María Baños Martínez[1], Irais Graciela Barreto Canales[2]

Octubre 2017

Los días 6 y 7 de septiembre de 2017 se llevó a cabo en la Ciudad de México el Segundo Taller Internacional de Estudios Sobre Corea (II TIEC): este evento fue organizado por el Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México (COLMEX), la Red Internacional de Cuerpos Académicos sobre Estudios del Pacífico y la Red sobre Internacionalización y Movilidades Académicas y Científicas (RIMAC). Durante estos dos días expertos, procedentes de diferentes instituciones de educación superior y de centros de investigación, discutieron sus líneas de investigación sobre Corea. Analizaron las condiciones actuales de los estudios de área y trabajaron en la iniciativa de crear un consenso de las líneas de investigación pertinentes. Abordaron las dificultades que enfrentan los investigadores y las instituciones con miras a las demandas de estudiantes que cada vez muestran más interés por realizar estudios sobre Corea

  • Primer día

El evento dio inició con la participación del coordinador, Dr. Juan José Ramírez Bonilla (COLMEX) quien presentó un panorama general de las condiciones de los Estudios coreanos en América Latina. Enfatizó el trabajo realizado en México por El Colegio de México, mediante el Centro de Estudios de Asia y África. Durante esta sesión, señaló que los estudios sobre Corea en Iberoamérica iniciaron en la década de los 60’s. Destacó la importancia de eventos organizativos y de análisis como los Encuentros de Estudios Coreanos en América Latina (EECAL) y el Encuentro Iberoamericano de Estudios Coreanos.

Durante la discusión de su texto “Iberoamérica y los estudios Sobre Corea. Hacia la definición de un programa internacional de Investigación-docencia en estudios coreanos”, los participantes analizaron el estado de desarrollo de los estudios sobre Corea en Iberoamérica, considerando las características que definen la región. Señalaron que dichos estudios se han enfocado en las comunidades coreanas en los diferentes países y en su integración en los mismos. Indicaron que las instituciones tienden a unir los estudios de Corea con los de China y de Japón. Señalaron que:

  • Considerando que los dos pilares de las investigaciones sobre Corea son los estudios de área versus los estudios disciplinarios, es necesario saber qué hace la comunidad de especialistas, quiénes son y cómo enseñan
  • Es indispensable aproximarse a Corea, como objeto de estudios, en una forma distinta, consolidando un enfoque latinoamericano
  • Se requiere pasar de la pasividad a la actividad, dejar de ser sólo objeto de estudio
  • Se necesita trabajar directamente con colegas coreanos
  • Es preciso legitimar la producción académica en español: hay que reivindicar el uso del español como una lengua de comunicación científica dadas las habilidades lingüísticas de los estudiantes latino-americanos
  • Hay que mejorar la difusión para incrementar el reconocimiento al trabajo efectuado
  • En Iberoamérica, escasean los programas institucionales para formar especialistas en estudios coreano: sólo existen en la Universidad de Málaga, España, y en la Universidad Autónoma de Nayarit, México.

Considerando esos elementos de diagnóstico, es preciso abocarse a:

  1. Desarrollar nuevas líneas de investigación recurriendo a la cooperación internacional
  2. Construir un Consorcio Iberoamericano de Estudios sobre Corea
  3. Utilizar programas flexibles para formar especialistas en estudios coreanos desde una perspectiva iberoamericana
  4. Garantizar la difusión en el mundo Iberoamericano de publicaciones con rigor científico
  5. Apoyar el desarrollo y consolidación de la publicación Revista Internacional de Estudios Coreanos de la Universidad de Costa Rica y sumarse a esa iniciativa para evitar la duplicidad de esfuerzos
  6. Crear un repositorio de las publicaciones, sobre todo de aquellas escritas en español
  7. Utilizar las TIC como medios para alcanzar objetivos
  8. Aprovechar la influencia de la cultura coreana en Iberoamérica
  9. Crear un Laboratorio internacional de estudios sobre Corea.

Los participantes reconocieron la responsabilidad de los investigadores consolidados para fomentar los estudios coreanos y la importancia de apoyar a las nuevas generaciones. Subrayaron el creciente interés de los jóvenes en Corea, no solo por su importancia económica sino por el alcance de su cultura popular. Ha crecido en consecuencia el número de personas interesadas en aprender el idioma y en cursar estudios especializados. Por ello, la influencia de la cultura coreana en América Latina podría representar una línea de investigación no sólo interesante sino útil para comprender los movimientos culturales y sociales actuales.

Mesa 1. El laboratorio Internacional de Estudios Sobre Corea

En esta mesa, se abordaron las acciones adoptadas por diferentes universidades de América Latina para desarrollar los estudios coreanos. La Dra. Paula Ladevito explicó que, en la Universidad de Buenos Aires (UBA), la investigación sobre Corea inició en 1995 en el Instituto Gino Germani. Su posterior institucionalización se produjo entre 2001 y 2006 con la creación del Grupo de Estudios del Este Asiático (GEEA). La academia argentina ha estudiado a los grupos de migrantes coreanos que llegaron a este país, sus procesos de inserción económica en sectores industriales, principalmente textiles y sus impactos culturales. La UBA también cuenta con la Asociación Argentina de Estudios Coreanos (AAEC) fundada en 2004 y con un centro de desarrollo para los estudios coreanos. Por otra parte, de 2005 a 2011, estuvo en funcionamiento el Centro de Estudios Corea Argentina (CECA). Estos proyectos han fueron  financiados por el gobierno argentino y la Korea Foundation.

El Dr. Gilmar Masiero expuso que, en Brasil, los estudios coreanos empezaron a consolidarse en la Universidad de Sao Paulo gracias a estudiantes coreanos que llegaron al país en 1980. Enfatizó la importancia de las figuras de autoridad para mantener en el largo plazo los programas, así como los problemas de divulgación que enfrentan los investigadores. Para mejorar la divulgación, sugirió integrar los programas de estudios asiáticos para enriquecerlos porque es una rama de la investigación que no cuenta con los recursos humanos suficientes para expandirse. Consideró urgente promover esos estudios entre los estudiantes, crear centros para formalizar su existencia en América Latina, definir líneas de investigación  innovadoras y dar continuidad y fomento a los programas en funcionamiento.

La Dra. Sylvie Didou, coordinador general de  la RIMAC, habló sobre las líneas de trabajo de esta red: estrategias de provisión transnacional, diplomacia científica y transferencia de conocimientos. Destacó que, en ese marco, Asia ha sido considerada en el 15% de la producción de investigación. Los miembros de la RIMAC han analizado principalmente los convenios de cooperación entre las instituciones de educación superior asentadas en México y las ubicadas en países asiáticos. Advirtió que esa cooperación se concentra en torno a China, a Japón y, últimamente, a Corea. Aunque es bastante exitosa, enfrenta dificultades ya que los encargados de internacionalización de las universidades en América Latina se encuentran con estilos de negociación y de gestión, diferentes a los suyos, por lo que formalizar acuerdos es un proceso complejo y tardado. Señaló la importancia de formar a los gestores al respecto. Destacó asimismo la falta de prácticas innovadoras para la internacionalización (éstas se suelen reducir a movilidad académica y estudiantil) así como la insuficiente difusión de experiencias entre las propias instituciones: siendo la cooperación tan focalizada por país, contraparte y actividad, sería necesario diversificarla, generar información sobre sus avances e identificar y aprender de las universidades que consolidaron prácticas interesantes. Se debe trabajar en proyectos sostenibles, con impactos y arraigo en las comunidades académicas, y desarrollar estudios internacionales focalizados en áreas geográficas o especializados en temas específicos de investigación  e innovación, por ejemplo en salud, ingeniería, energía o turismo.

Mesa 2.

Los participantes discutieron el papel de la lengua coreana en la formación de especialistas. El tópico dio lugar a un debate fuerte: realmente son pocos aquellos que dominan el coreano en América Latina. Por tanto, es mayor el número de académicos considerados expertos en ese país, aun cuando no hablen la lengua, que el de las personas que manejan profesionalmente este idioma. Exigir su dominio, más que representar un área de oportunidad, limitaría el progreso de este tipo de estudios, porque no existen los recursos humanos capacitados para enseñarla ni la infraestructura. En consecuencia, se llegó al consenso de que no es imprescindible en todas las áreas conocer el idioma: los estudios sobre condiciones económicas, políticas, de comercio etc. pueden realizarse sin necesidad de consultar fuentes primarias en coreano. En contraste,  en lingüística o cultura, es indispensable un nivel alto de comprensión del idioma. Aunque es difícil llegar a acuerdos claros, sería deseable que los investigadores en proceso de formación aprendan este idioma a diferencia de los actuales académicos que fueron pioneros en los estudios asiáticos.

Los investigadores reunidos señalaron otros temas de reflexión: el compromiso de las instituciones educativas con los estudiantes ya que los estudios de posgrado deberían garantizar que puedan seguir trabajando en el área académica, la falta de organización de los expertos en las grandes universidades, la unión de los mismos con el resto de los países de América Latina, así como la escasez de financiamientos que han complicado las labores de la investigación. Recomendaron fomentar una participación más igualitaria y menos subordinada en la comunidad internacional de especialistas: no existe razones para que los investigadores extranjeros o latinoamericanos consideren los trabajos realizados en América Latina menos relevantes que los del resto del mundo.

Segundo día

Mesa 3.

El segundo día, la reunión giró en torno a la formación de investigadores expertos en Corea y a su inserción en espacios de investigación, difusión y creación de conocimiento. Jóvenes investigadores presentaron el Centro Mexicano de Estudios Coreanos (CMEC). Es una propuesta que surgió como alternativa para incrementar el conocimiento de Corea como país, de su cultura y de su importancia a nivel internacional y como método de promoción de los estudios coreanos para acercarlos a los estudiantes universitarios. El dispositivo se encuentra al margen de las instituciones educativas, pero no fuera del entorno académico para la creación de conocimientos.  Sus propósitos son primero pensar Corea no solo desde la perspectiva latino-americana, sino desde su propio contexto  y, segundo,  reconstruir la memoria de los estudios coreanos en América Latina, elaborando un repositorio de tesis.

Los interventores en la mesa sobre experiencias de los Estudios Coreanos en México e innovaciones plantearon que, en México, las grandes universidades guiaron el avance de los estudios coreanos. Sin embargo, lo hicieron de forma tradicional, además de que la misma magnitud de estas universidades hizo difícil la organización de los expertos que se encuentran en ellas. Por ello, sería imprescindible analizar los logros obtenidos, las áreas en que se puede mejorar y poner atención en las instituciones que han buscado innovar en sus prácticas.

En esta perspectiva, la Dra. Alicia Girón expuso el caso de la UNAM. Fue una de las primeras universidades en México en realizar estudios formales sobre Corea aunque su proceso de consolidación y organización haya sido largo. El Programa Universitario de Estudios sobre Asia y África (PUEAA), de reciente apertura, agrupa a los diferentes expertos, dispersos en distintas estructuras institucionales, en un solo grupo. Pretende optimizar los estudios de Asia en la institución, introducir estos temas en los programas de educación continua y contar con un espacio físico de investigación. El objetivo de largo plazo es abrir un centro de estudios que promueva de forma sistemática los estudios formales en África y Asia y  dinamice la colaboración académica.

Otra práctica interesante fue la de la Universidad Autónoma de Nayarit. Abrió en 2013 una licenciatura en Estudios Coreanos, aunque haya tenido con anterioridad expertos en el país. Su curriculum abarca temas económicos, administrativos, lingüísticos y comunicación, histórico-sociales y de investigación, además de incluir una estancia obligatoria en Corea para que los alumnos mejoren sus competencias en el idioma y adquieran una comprensión más personal y directa del país. Sin embargo, todavía, no es posible considerar esa iniciativa como una práctica totalmente exitosa: la universidad decidió no ofertarla en ese año para hacer un estudio diagnóstico y mejorarla.

En tanto ejemplo de innovación, el Dr. Renato Valderrama de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) explicó la experiencia que ha tenido con la E-School, un proyecto llevado a cabo en conjunto con otras universidades de América Latina y con apoyo de la Korea Foundation. La E-school ofrece cursos sincrónicos para más de 1500 alumnos de universidades de toda América Latina. Estos cursos representan una práctica interesante de internacionalización en casa  para los estudiantes es decir implica que adquieran una experiencia internacional sin salir de sus países.

Esta mesa terminó con la participación del Dr. Alfredo Romero Castilla, profesor emérito, quien hizo una reflexión sobre los estudios sobre Corea en los últimos 50 años. Destacó el papel de la UNAM y del Colmex como instituciones pioneras en este tema, cuando iniciaron formalmente estudios sobre Asia. Posteriormente, otras universidades mexicanas en Colima, Nuevo León, Nayarit y la UAM igualmente se interesaron en la región. Desde entonces y hasta ahora, se han llevado a cabo 8 encuentros de Estudios Coreanos en América Latina pero aún hay retos que enfrentar como la generación de nuevos conocimientos con una visión integral: recomendó considerar los problemas que enfrentó Corea en la segunda mitad del siglo XX, en aras de sus conflictos con Corea del Norte. También consideró que sería útil analizar las condiciones institucionales en las que se desenvuelven los estudios coreanos, crear una masa crítica cada vez más calificada y considerar la difusión mediática masiva de los productos académicos.

  • Presentación de libro

Finalmente, tuvo lugar la presentación del libro: “La internacionalización de las instituciones de educación superior mexicanas. Experiencias de vinculación con Asia del Pacífico”, coordinado por el Dr. Juan José Ramírez Bonilla. Este libro es parte de un proyecto colectivo, apoyado por la RIMAC, de análisis de los procesos de internacionalización de las instituciones de educación superior, públicas, privadas y tecnológicas, con énfasis en Asia. Aunque, en la actualidad, las universidades públicas, objeto de ese primer tomo, tengan una cooperación algo menos desequilibrada que hace 15 años con las diferentes regiones del mundo, esa sigue focalizada cobre Estados Unidos. Cada institución promueve sus intercambios con Asia en situaciones distintas: algunas los diseñan como una estrategia endógena  de desarrollo institucional mientras  otras lo hacen en reacción a su entorno local. En los procesos de internacionalización, cada institución debe (o debería) considerar sus fortalezas y la necesidad de la internacionalización del currículo.

  • Inauguración del Seminario Permanente de Estudios Sobre Corea (SPEC)

Después, la Presidenta del Colegio de México, Dra. Silvia Gorgiuli, inauguró el SPEC de El Colegio de México como un espacio para la discusión, el desarrollo y el fomento de los estudios sobre Corea.

  • Conferencia magistral

El Excmo. Sr Embajador de Corea Chun Bee ho, clausuró las Jornadas con una conferencia final en la que presentó la política comercial internacional de la República de Corea y el Acuerdo de Libre Comercio con México. Expuso las condiciones económicas actuales en Corea, su relevancia comercial, los tratados que firmó con otros países y los productos que exporta. Comparó su situación con la de México y destacó el mutuo beneficio de mantener estrechas relaciones entre ambos países.

Como reflexiones finales, enfaticemos que el Seminario dejo al descubierto que un elemento central a atender es el análisis de los retos que enfrentan los académicos especializados en los estudios coreanos en Iberoamérica. Esos abarcan desde la consecución de recursos suficientes hasta la identificación de líneas de investigación clave así como la promoción de estas líneas entre las nuevas generaciones de estudiantes. Sería asimismo relevante proveer a los jóvenes investigadores de los apoyos tanto académicos como financieros para que consoliden sus líneas de investigación que prometen ser innovadoras. En ese contexto, es vital generar un plan de difusión y elaborar propuestas concretas para que es evento, que fue de suma importancia, no se quede solo en las esferas académicas sino que los interesados en general tengan acceso a sus conclusiones e incluso aporten ideas nuevas y  sugieran proyectos específicos.


[1] Estudiante de la licenciatura en economía, Facultad de Economía, UNAM. Becaria de servicio social del Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología, México, para la RIMAC.

[2] Mtra. en Cooperación internacional, Instituto Mora. Estudiante de doctorado en el Departamento de Investigación Educativa del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV), México.


Reseña disponible en formato PDF: Reseña II TIEC

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