La relación de la Universidad Veracruzana y China en palabras del Dr. Raúl Arias Lovillo

Entrevistado: Dr. Raúl Arias Lovillo

Institución: UTPL -Ecuador/OIU

Entrevistadores: Sylvie Didou / Cecilia Oviedo

Transcripción: Araceli Beltrán

Marzo de 2016


SD: Tengo entendido que, cuando Ud. era rector, la Universidad Veracruzana consolidó fuertemente relaciones con China. ¿Podría hablarnos de cómo surgió un interés por ese país y de cómo la UV estableció contactos con sus contrapartes universitarias? 

RAL: Empezamos a considerar el proyecto de desarrollar nuestras relaciones con China desde 2006 aproximadamente. Yo tuve un colega cercano, cuando era un joven profesor, que vino con el exilio argentino a Jalapa, el Dr. Anibal Zottele. Él siempre había tenido un interés por China y consideraba que era preciso consolidar relaciones con ese país. Después de muchos años en Xalapa, él había regresado a Argentina pero lo invité a colaborar conmigo. Un hijo de él tenía aproximadamente un par de años de haber ido a radicar a Beijing como estudiante y para conocer la cultura. Pronto, se involucró en relaciones con universidades porque habla perfectamente chino. Ese muchacho nos fue de muchísima ayuda porque es muy dinámico, es buenísimo en relaciones públicas y fue así como empezó a relacionarse con algunas universidades, primero en Beijing. Entonces, decidimos iniciar nuestra relación académica con convenios de colaboración para el intercambio de estudiantes. Esa fue la idea original: queríamos que estudiantes nuestros de la Universidad Veracruzana pudiesen hacer estancias en universidades de China, fundamentalmente para estudiar chino y que estudiantes chinos viniesen a la Universidad Veracruzana a estudiar español. Fue una primera idea pero, después, nos dimos cuenta que había indudablemente una coyuntura a la que había que responder dada la importancia que China ha venido adquiriendo en los últimos años y  su gran transformación interna. Al profesor Zottele se le ocurrió la idea de que teníamos que ampliar nuestras actividades con nuestras contrapartes chinas: por ejemplo, una propuesta brillantísima fue que no solamente teníamos que hacer un intercambio de estudiantes y profesores sino preparar a los chinos para que hagan negocios en Veracruz y preparar a nuestros empresarios veracruzanos interesados en abrir mercado en Beijing. La propuesta ha sido exitosa y varios negocios  han prosperado, tanto de empresarios veracruzanos como de empresarios chinos que vinieron a hacer negocios a Veracruz.

SD: ¿Cómo funcionaba esta preparación? ¿Ustedes les ofrecían talleres?

RAL: Claro. Se programaban los talleres: por ejemplo, a los chinos, se les daba información sobre la  cultura de Veracruz, sobre los procedimientos y mecanismos de cómo hacer negocios en el estado, todas las gestiones, procedimientos, etc.; a su vez, cuando llevábamos a los empresarios de Veracruz a China, allá también, los chinos nos abrían completamente las puertas para preparar a los empresarios veracruzanos en qué tenían que hacer para hacer negocios en China. Fue una experiencia realmente maravillosa porque, por ejemplo, cuando vi una de las últimas sesiones de ese taller, cuando todavía era rector, había una gran fila de empresarios chinos esperando justamente inscribirse para el seminario para hacer negocios con Veracruz.

SD: ¿Los chinos reciben su taller de capacitación en el centro que ustedes tienen en Beijing o en Veracruz mismo?

RAL: No, en instalaciones universitarias de China. Claro, porque nosotros era una sola persona la que teníamos en Beijing, en una primera etapa;  pero, en Xalapa, sí tenemos físicamente el centro “Centro de estudios China-Veracruz”. Además, para nuestras actividades, siempre utilizamos la estructura de la Universidad Veracruzana, de manera descentralizada, ya sea en Coatzacoalcos o en el Puerto de Veracruz, dependiendo de donde eran los empresarios interesados en que les impartiéramos este taller. Las relaciones fueron creciendo porque algunas universidades se dieron cuenta de la enorme oportunidad de tener conocimiento sobre lo que se hacía en América Latina. En aquella época, tuvimos un excelente contacto en China: la Sra. Xiang Ming era la jefa representante del partido comunista y era la líder de todo el sistema universitario chino. Entonces, como somos arriesgados, decidimos pedirle una entrevista para proponerle nuestros proyectos. Nos hizo un recibimiento como jefes de estado y le comentamos la importancia que revestía para nosotros conocer una cultura milenaria como China, abrir intercambios de investigación, impulsar la creación de un centro Confucio en la Universidad Veracruzana. Nuestra primera propuesta concreta fue apoyar la formación de profesores chinos en el idioma español, dado que la Veracruzana tiene cerca ya de 60 años de experiencia con la escuela de estudiantes extranjeros. Fundamentalmente, cada verano, nos acompaña un gran número de estudiantes de varias universidades de Estados Unidos. Le comentamos esto y le propusimos  hacer un curso similar para los chinos y la idea les llamó muchísimo la atención. En ese momento, me eligieron presidente de la Organización Universitaria Interamericana (OUI) y yo digo “bueno a ver en América Latina quién está interesado en China”. Le pregunté a la Sra. Xiang Ming si estaría interesada en acudir al Primer Congreso de las Américas de Educación Internacional, que celebramos en Calgary, en Canadá. Ahora ya hemos celebrado cuatro  de esos congresos y han sido un éxito, entre los más importantes de las Américas en Educación Superior, pero éste era el primero. La Sra. Xiang Ming llegó con una delegación de 30 personas, entre rectores, rectoras y responsables de relaciones internacionales de las universidades. Eso causó un gran revuelo porque ella vino como para decir “los chinos aquí estamos  y queremos relacionarnos con América, pero fundamentalmente con América Latina”. A partir de ese momento, distintas universidades latinoamericanas empezaron a suscribir convenios de colaboración con universidades chinas, abriendo una segunda etapa en la cooperación. La tercera etapa fue cuando nos invitaron ya a abrir un espacio físico, pero no en Beijing, sino en Chongqing: es una ciudad de 30 millones de habitantes y  los chinos dicen que será su próximo Silicon Valley. Una de las primeras universidades que se instaló ahí fue la Veracruzana: nosotros queríamos aprovechar de Chongqing temas como el petróleo, energías renovables, investigaciones en ciencias duras. Pero ¿Qué querían ellos de nosotros? Que formemos el Centro de Estudios Sergio Pitol, ya que nosotros tenemos nuestro Premio Cervantes, el escritor Sergio Pitol: su obra ha sido traducida al chino y Sergio Pitol tiene una gran amistad con varios de los más importantes literatos chinos. Yo lo llevé a la inauguración del Centro que tenemos precisamente en Chongqing, Sergio estaba muy feliz y nuestros colegas chinos también: en fin, esa fue la última etapa de lo que a mí me tocó como rector. Entiendo que se hicieron otras visitas después, eso, Aníbal lo puede informar mejor que yo. Sin embargo, creo que el proyecto de todas formas se ha limitado por cuestiones financieras. Yo le di toda la prioridad a esa relación con China porque realmente confío en que podemos sacar enormes ventajas: los empresarios veracruzanos no necesitan realmente pensar en otra cosa que no sea el mercado chino; ahí podemos mover una gran cantidad de productos veracruzanos y a su vez hay inversionistas chinos que quieren invertir en Veracruz y eso es clave. De hecho, se fue incrementando de manera progresiva el número de estudiantes que nosotros recibíamos de China; varios estudiantes de la Veracruzana han ido a hacer estudios en distintas áreas, incluso algunos siempre tratan de prolongar su estancia. Tengo entendido que algunos hasta se han quedado, conozco un par de casos que se han casado y ya hicieron familia en China. En fin, es un proyecto que, para nosotros, fue muy satisfactorio y Aníbal Zottele puede dar ya detalles muy específicos de los resultados.

SD: Claro. Retomando un poco las tres etapas que estuvo  describiéndonos, ¿si prospero la idea de hacer el taller de verano para que los chinos aprendieran español?

RAL: Sí, claro.

SD: ¿Y lo hicieron específicamente para ellos o los metieron en una bolsa común?

RAL: No, no. Específicamente para ellos.

SD: ¿Los siguen haciendo?

RAL: No sé si se siga haciendo, pero al principio no solamente tuvo éxito en Xalapa, sino en Coatzacoalcos y en el Puerto de Veracruz también porque había antecedentes de una comunidad de origen chino que tenía interés en ampliar las relaciones con China. Históricamente, Veracruz ha sido una puerta abierta no solamente a la cultura occidental sino también al mundo. Veracruz fue el primer puerto de América, el primer municipio en tierra continental, asentamiento de la cultura madre de las culturas mesoamericanas: todo eso les llama la atención a los chinos, porque somos herederos de una cultura milenaria, la cultura Olmeca. De hecho, nuestro propósito era que abriéramos también al estado de Veracruz como un mercado turístico importante, que podía ofrecer zonas arqueológicas, gastronomía; el museo de Xalapa es el segundo museo más importante de Antropología e Historia del país, y, ahora tenemos la sala de conciertos más importante del país, por su acústica; en fin, todo eso lo íbamos mostrando y los chinos iban entrando al aro, digamos.

SD: ¿Sigue siendo presidente de la OUI?

RAL: No, ya solamente dirijo uno de sus tres programas. Tenemos 3: el IGLU, el Instituto de Gestión y Liderazgo Universitario; el COLAM, el Colegio de las Américas y el tercero que es CAMPUS, que es el que yo dirijo.

SD: Dentro de esas funciones suyas, ¿sigue tratando de promover relaciones ahí entre la OUI y países asiáticos o no es un marco conveniente?

RAL: Con China, tratamos de darle continuidad a la cooperación pero hubo un cambio, que fue lamentable para nosotros. La Sra. Xiang Ming era nuestro baluarte en China: era una alta autoridad, no solamente universitaria sino del buró político, tenía una gran visión y respaldaba absolutamente todas las iniciativas que se desarrollaban, por ejemplo, esta red de mujeres líderes universitarias que ha sido un éxito dentro de la OUI fue muy apoyada por ella. Pero resulta que, ahora, en la pasada reunión de la OUI en Quito [2015] ya no participó porque ella decidió jubilarse. Entonces hubo un cambio de autoridades muy importante en China, en el mundo universitario y, en paralelo, nosotros también tuvimos un cambio en la OUI, Patricia Gudiño, que era la Secretaria Ejecutiva de la OUI, fue reemplazada por David Julien, un quebequense que ha estado en algunos países de América Latina. Conoce muy bien la Veracruzana porque trabajó conmigo cuando yo era Rector… no, cuando era Secretario Académico: él llegó, hizo una estancia y, después, entiendo que ha estado en otros países latinoamericanos.  David acaba de tomar ahora en Febrero [2016] la Secretaria Ejecutiva y entonces tendrá que intentar precisamente fortalecer esa relación.

SD: También mencionó que abrieron un Instituto Confucio, en la Universidad Veracruzana.

RAL: Sí. Justamente ya estaba todo aprobado pero no sé si se abrió efectivamente en la Veracruzana o no. Porque no he sabido nada al respecto, aunque sigo las noticias de la universidad. Esto quiere decir que sin duda ya no hubo financiamiento para instalar la infraestructura física: cuando uno abre un Instituto Confucio, se compromete a hacer una inversión en un edificio. A mí me da pena que no se haya hecho porque en cambio nosotros recibimos todo el apoyo de inversión del espacio físico para nuestro centro “Sergio Pitol” en Chongqing, y, en contrapartida, yo me había comprometido para abrir el Instituto Confucio en Xalapa.

SD: A parte de la relación con China, cuando Ud. fue Rector, ¿la Universidad desarrolló relaciones con otros países de Asia?

RAL: Le dimos continuidad a una vieja relación con Japón, pero ahí era fundamentalmente en el ámbito de la cultura: Xalapa tiene una larga historia en el mundo cultural, entonces varios artistas plásticos muy importantes vinieron desde la década de los 60. Tenemos inclusive varias esculturas de un gran escultor japonés. Creó él prácticamente una escuela de escultura en Xalapa, digamos jóvenes que aprendieron de sus técnicas y que le han dado continuidad. Siendo yo rector, la UV le hizo un homenaje: vino su esposa muy emocionada porque había vivido una época, dice ella, maravillosa en Xalapa. Organizamos igualmente dos grandes exposiciones de la obra. Obviamente,  escultores contemporáneos japoneses  siguen visitando la Veracruzana y también nuestros artistas plásticos continúan visitando Japón; se ha ampliado a la Facultad de Arquitectura esa relación, entiendo que hay estudiantes de arquitectura que viajan a Japón para hacer créditos académicos, para hacer estancias y viceversa;  también estudiantes japoneses vienen a la Facultad de Arquitectura de Xalapa, porque tenemos otras dos sedes en Poza Rica y en Córdoba. Sin embargo, la relación con Japón es con Xalapa, con la Facultad de Arquitectura de Xalapa y con  la Facultad de Artes Plásticas o el Instituto de Artes Plásticas: ahí algunos japoneses están en el Instituto.

SD: ¿Alguna otra cosa que quisiera añadir?

RAL: Les deseo mucho éxito en estas investigaciones porque es muy interesante mirar hacia los países del Oriente.

SD: Muchas gracias.


Texto disponible en PDF: EntrevistaSDidou-RArias

 

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